La particular situación se dio en Villa María, Córdoba, donde el hombre no sólo se quejó del humo, sino también de ruidos molestos por las reuniones.
Argentina es un país donde el asado es poco más que una comida, que se convierte en una tradición de todos los fines de semana y, en muchos casos, diaria. En este caso, la realidad superó a la ficción y existió una denuncia formal de un vecino a otro por esta costumbre.
La situación particular ocurrió en Villa María, Córdoba, donde un hombre presentó una queja formal en la oficina de la Defensoría del Pueblo, ubicada en calle Chile, tras cansarse de golpear la puerta de vecino y pedirle que deje de comer asados.

Tal cual la primera explicación fue como la oficina le dio a conocer la noticia al medio local, Villa María Ya, en donde se extiendo el informe en donde el enojo principal es por el humo que genera prender un fuego y que pasa la medianera de una casa a la otra.
Además, la ampliación de la denuncia formal tiene que ver con los ruidos molestos que genera la situación, además de las voces de los vecinos que se juntan a comer en dichas reuniones diarias.
A pesar de que la situación suene algo absurda e incluso insólita, la Defensoría debió cumplir con las normativas y recepcionó la queja formal por lo que deberá tomar intervención entre las partes.



