El precio del boleto urbano de colectivos volvió a evidenciar las profundas desigualdades entre las ciudades argentinas. De acuerdo al ranking nacional elaborado por la Asociación Argentina de Empresarios de Transporte Automotor (AAETA), con datos actualizados a diciembre de 2025, Posadas se ubica en la mitad de la tabla general, con una tarifa de $1.050, en un contexto en el que las empresas del sector ya solicitaron una actualización que podría concretarse durante el verano.
El informe muestra que el podio de las ciudades con el boleto más caro del país está encabezado por Pinamar, donde el pasaje mínimo asciende a $2.625. Le siguen Pergamino, con $2.214, y Centenario (Neuquén), con $1.997. En estos casos, viajar en transporte público cuesta más del doble que en Posadas y casi cinco veces más que en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), donde continúan vigentes los valores más bajos del país.
En el otro extremo del ranking aparecen las tarifas subsidiadas del AMBA, con boletos que oscilan entre los $698 en la provincia de Buenos Aires y los $494 bajo jurisdicción nacional. Esa brecha vuelve a poner en el centro del debate el esquema de subsidios, que beneficia de manera diferencial a la región metropolitana y deja al interior con costos sensiblemente más altos.
Misiones, en valores intermedios
Dentro del listado nacional, Misiones presenta un panorama heterogéneo pero claramente ubicado en la franja media. La ciudad misionera con el boleto más caro es Eldorado, que ocupa el puesto 14 del ranking con una tarifa de $1.500, sin aumentos recientes.
Más atrás se encuentran Candelaria (puesto 41) y Garupá (42), ambas con un pasaje de $1.120.
Posadas aparece en el puesto 47, con un boleto de $1.050, el mismo valor que Oberá, que figura apenas un escalón más abajo, en el lugar 48. Estos montos colocan a las principales ciudades misioneras lejos de los máximos nacionales, pero también muy por encima de las tarifas del AMBA y de algunas localidades del interior profundo.
El cuadro general refleja que, si bien Misiones no integra el grupo de ciudades con los boletos más caros, tampoco forma parte del segmento más accesible. En términos comparativos, el pasaje en Posadas se encuentra aproximadamente en la mitad del promedio nacional.
Pedido de aumento
El posicionamiento intermedio del boleto posadeño se da en un momento clave. Días atrás, el intendente Leonardo “Lalo” Stelatto confirmó que las empresas que integran el sistema de transporte urbano y metropolitano pidieron una actualización tarifaria, argumentando el aumento sostenido de los costos operativos y la reducción de subsidios nacionales.
“Las empresas siempre están pidiendo”, reconoció el jefe comunal, al explicar que el Municipio realiza un seguimiento mensual de las variables que inciden en el valor del pasaje. Entre los factores que presionan sobre el sistema mencionó el precio del combustible, los repuestos y la estructura general de costos. “Hay cosas que no aumentan, pero aumenta el combustible. Todo eso tenemos que tenerlo en cuenta”, señaló en declaraciones radiales.
Stelatto no descartó que en las próximas semanas se convoque a una audiencia pública, un paso habitual previo a cualquier modificación tarifaria. Si bien evitó precisar plazos y porcentajes, dejó abierta la posibilidad de que el ajuste se concrete durante el verano, en un contexto económico todavía marcado por la incertidumbre.
El debate por el precio del transporte urbano vuelve a instalarse en la agenda local, con un escenario donde la comparación con otras ciudades y la presión de los costos anticipan nuevas definiciones en el corto plazo.



