Con la quita de subsidios impulsada por el Gobierno de Milei y la falta de gas de red, los usuarios misioneros enfrentan una presión récord sobre sus ingresos. En tres años, el peso de la factura sobre el sueldo se duplicó.
La postal de cada mes frente a las pantallas de pago se ha vuelto un dolor de cabeza para las familias de la Tierra Colorada. El proceso de desregulación energética y la eliminación sistemática de subsidios nacionales han transformado a la factura de electricidad en uno de los ítems más pesados de la canasta básica. Lo que antes era un gasto marginal, hoy compite directamente con el costo del alquiler o la cuota de un auto.
Los números del golpe
Según datos relevados para este informe, una factura promedio para un hogar de Nivel 3 (ingresos medios) en Misiones oscila actualmente entre los $65.000 y $80.000. Si bien el impacto varía según el consumo, el dato más alarmante surge de la comparación con el poder adquisitivo.
Incluso considerando un salario registrado del sector privado de un millón de pesos ($1.000.000), el costo de la energía representa hoy entre el 6,5% y el 8% del ingreso neto. Hace apenas tres años, en 2023, ese mismo consumo no llegaba a representar el 4% del presupuesto familiar. En términos reales, el esfuerzo para pagar la luz se ha duplicado.
Misiones, la provincia electro-dependiente
El escenario en nuestra provincia es más complejo que en el centro del país. La ausencia histórica de gas de red obliga a los misioneros a cocinar, calentar agua y climatizar ambientes exclusivamente con electricidad. Esta “electro-dependencia” empuja a los usuarios a exceder fácilmente los topes de consumo subsidiado.
Para este mes de mayo, el tope subsidiado para hogares de ingresos medios es de apenas 300 kWh. Cualquier excedente se paga a tarifa plena, lo que puede disparar las boletas por encima de los $100.000 incluso en hogares que intentan ahorrar.
Un aumento acumulado que asusta
Desde el inicio de la gestión de Javier Milei, los incrementos han sido agresivos en todos los frentes:
- El precio mayorista de la energía acumuló una suba superior al 500%.
- El valor de la potencia saltó de $80 a más de $3.000 por kW/mes (un incremento superior al 3.600%).
- La tarifa final promedio en la provincia registra una suba acumulada del 605%.
El impacto en los sectores más vulnerables
Si para un sueldo de un millón de pesos la incidencia es del 8%, para los sectores informales o jubilados que perciben ingresos mínimos, la situación es crítica. En estos casos, la boleta de luz puede absorber hasta el 30% de los ingresos mensuales, obligando a muchas familias a elegir entre servicios básicos o alimentación de calidad.
Sin una zona cálida que compense los costos —como sucede con la zona fría en el sur—, Misiones sigue pagando una de las tarifas más caras de la Argentina, consolidándose como una de las provincias más castigadas por la nueva matriz energética nacional.
