En un nuevo movimiento con fuerte contenido político, el gobernador Hugo Passalacqua anunció que el Presupuesto 2027 incluirá una reducción de ministerios y una reorganización de áreas del Estado provincial. La medida se inscribe en una etapa de transformaciones que atraviesa el oficialismo misionero, en medio de un debate interno sobre el rumbo de la Renovación y la construcción del escenario hacia 2027.
A través de sus redes sociales, Passalacqua informó que instruyó al Ministerio de Hacienda y a la Dirección de Presupuesto a avanzar en una nueva estructura del Poder Ejecutivo que elimine superposiciones y optimice el funcionamiento del Estado.
“Tenemos la responsabilidad de consolidar un Estado cada vez más cercano, austero y eficiente, que optimice los recursos públicos, eliminando superposiciones y garantice un mejor servicio a la gente”, expresó el mandatario.
Aunque todavía no se precisó qué ministerios serán absorbidos o modificados, la decisión abre una nueva etapa de discusión dentro del esquema gubernamental y representa una señal política en un contexto donde la administración provincial viene acelerando anuncios vinculados a reformas institucionales, reducción de costos y modernización del Estado.
En las últimas semanas, la agenda del oficialismo estuvo marcada por una sucesión de iniciativas de alto impacto político. Desde el espacio Encuentro Misionero, el conductor, Carlos Rovira, impulsó proyectos como la reducción de sublemas, la implementación de la Boleta Única Partidaria, Ficha Limpia, la trazabilidad de la yerba mate y nuevas herramientas vinculadas a la economía verde.
Al mismo tiempo, el gobierno de Passalacqua también comenzó a mostrar una agenda propia de reformas. Primero fue la eliminación de las retenciones provinciales sobre las billeteras virtuales y ahora la decisión de revisar la estructura ministerial con la promesa de construir un Estado más austero.
En los pasillos de la política misionera, estos movimientos son leídos en el marco de una tensión cada vez más visible entre distintos sectores del oficialismo. Por un lado, el rovirismo viene marcando la agenda legislativa y estratégica de la Renovación; por el otro, el passalacquismo busca exhibir gestión y capacidad de iniciativa propia frente al armado que deberá definir la sucesión provincial de 2027.
La discusión de fondo no es solamente administrativa. La reducción de ministerios aparece como una respuesta a un contexto económico complejo, marcado por la caída de recursos nacionales, la retracción de la actividad económica y la demanda social de un Estado más eficiente. Pero, al mismo tiempo, se convierte en una señal hacia adentro de la coalición gobernante, donde la disputa por los espacios de poder comenzó a acelerarse.
En las últimas semanas circuló la versión señalando que desde el Ejecutivo comenzaron a contactar a los ministerios con un mensaje sugestivo: “tenes que definirte de qué lado estás”. El impacto fue contundente sobre todo a los que están del lado rovirista.
Con el Presupuesto 2027 como herramienta, Passalacqua prepara una reforma que excede lo técnico: implica redefinir el mapa del Ejecutivo y reordenar las piezas de un gobierno que ya empezó a pensar el día después.
