Bautizado Abel, se asemeja a un niño de 12 años y es un robot humanoide capaz de aprovechar la inteligencia artificial y gestionarla en un contexto social, teniendo en cuenta las emociones de sus interlocutores. Abel está diseñado para relacionarse empáticamente con pacientes que sufren trastornos del neurodesarrollo y la neurodivergencia, con el objetivo de comprender mejor los procesos cognitivos y emocionales humanos.

Los creadores
Abel fue creado por bioingenieros de la Universidad de Pisa yGustav Hegel, un artista de FX de la empresa Biomimic, para leer las emociones humanas. Abel fue creado con el objetivo de convertirse en un compañero para personas con autismo o Alzheimer. En estas fotos, Abel interactúa con Lorenzo Cominelli, un tecnólogo y team leader de la Universidad de Pisa.

Robot humanoide
Abel está equipado con una cabeza de nueva generación, torso, brazos, manos, 42 servomotores y un sistema de percepción visual-social, esencial para el reconocimiento de las expresiones faciales.

Mejora continua
Abel tiene la capacidad de reaccionar adecuadamente a las expresiones y emociones del paciente, mejorando continuamente sus habilidades empáticas. Este proceso es de gran utilidad en el tratamiento de individuos con problemas para comprender y expresar emociones.



