El cachorro pitbull había sido robado el 23 de junio en un balneario de la localidad de Candelaria, junto a otros elementos que estaban en la carpa, como un panel solar y una cocina a gas.
Después de 13 días de angustia e incetidumbre, finalmente ayer a la tarde apareció Kirrey, el cachorro pitbull de un año y medio que fue robado el miércoles 23 de junio mientras sus dueños acampaban en un balneario situado en la zona costera de Candelaria.
Su presencia generó enorme alegría a muchas personas que colaboraron en la búsqueda pero sobre todo a Mariana Meza (21) y Nicolás Jazmín (26), los dos viajeros que junto a la mascota comenzaron hace dos años la aventura de recorrer el país proyectando seguir por toda Sudamérica. Después de haber sido víctimas de los delincuentes eperaban encontrarlo cuanto antes para seguir camino hacia Brasil, lo que finalmente van a poder hacer, según anticiparon.
Fuentes consultadas informaron que el cachorro estaba en la propiedad de un hombre que aparentemente lo compró de buena fe, aunque eso es materia de investigación. Al parecer lo tenían atado por lo que sus propietarios dijeron que actualmente está un poco asustado en razón de que siempre estuvo suelto en cada sitio que visitaban.

En el contexto de su búsqueda, los jóvenes habían contado que son oriundos de Bigand, en la provincia de Santa Fe. Ella es artesana, él tatuador y cumplieron el sueño de comprarse un auto usado para salir a la ruta con sus mascotas, que son parte de la familia viajera: Luli, una caniche de 11 años; un joven gato y Kirrey, el cachorro pitbull que fue robado junto a otros elementos que estaban en la carpa, como un panel solar y una cocina a gas.
“Lo dejamos un ratito para ir a bañarnos y comprar cosas de comer. Cuando volvimos la carpa estaba revuelta, también buscaron y se llevaron su alimento, se aprovecharon de lo cariñoso y juguetón que es. Estábamos por salir hacia Brasil cuando sucedió“, lamentaron.
La tristeza que refirió la joven desde ayer forma parte del pasado. Kirrey está de regreso y tan feliz como ellos de estar juntos nuevamente.
También explicaron que llegaron a la provincia luego de un largo periplo que los condujo por Buenos Aires y Chaco, recorrieron el Norte misionero hasta que decidieron acampar en Candelaria. “Todo iba muy bien, conocimos lugares y personas increíbles, hasta que pasó esto y estamos muy mal, nosotros amamos a nuestras mascotas, son parte de la familia, da mucha impotencia y tristeza“, dijo Mariana.
La tristeza que refirió la joven desde ayer forma parte del pasado. Kirrey está de regreso y tan feliz como ellos de estar juntos nuevamente.
Fuente: El Territorio



