El oficialismo intentará aprobar este miércoles el Presupuesto en Diputados junto a dos proyectos clave para la agenda económica de Javier Milei. En paralelo, Patricia Bullrich impulsa en el Senado el inicio del debate por la reforma laboral, en una semana decisiva para medir la fortaleza parlamentaria del Gobierno.
El Gobierno nacional pondrá a prueba esta semana su capacidad de negociación y su poder de fuego en el Congreso, con el objetivo de avanzar de manera acelerada en una serie de iniciativas centrales para la gestión de Javier Milei. La principal apuesta del oficialismo es lograr este miércoles la media sanción del Presupuesto 2026 en la Cámara de Diputados, junto con otros dos proyectos de fuerte contenido simbólico: la denominada “inocencia fiscal”, orientada a incentivar la formalización de ahorros en dólares no declarados, y la iniciativa que busca prohibir el déficit fiscal.
El plan oficial contempla un trámite exprés. Entre el lunes y el martes se debatirán los proyectos en comisión, con la intención de llevarlos rápidamente al recinto. En La Libertad Avanza confían en que los números acompañen: con 95 diputados, el bloque libertario es el más numeroso de la Cámara y espera sumar el respaldo de sus aliados habituales para alcanzar la mayoría necesaria.
La Comisión de Presupuesto y Hacienda continuará presidida por Alberto “Bertie” Benegas Lynch, y su integración refleja el delicado equilibrio de fuerzas. Además de los libertarios y Unión por la Patria, tendrán peso los bloques del interbloque Pro-UCR, Provincias Unidas y espacios provinciales vinculados a gobernadores que mantienen diálogo fluido con la Casa Rosada, como Gustavo Sáenz (Salta), Raúl Jalil (Catamarca), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Marcelo Orrego (San Juan). En ese esquema, los misioneros forman parte del armado de Innovación Federal, un dato clave para el poroteo final.
Con el antecedente de noviembre, cuando el oficialismo logró dictamen con acompañamientos en disidencia, el Gobierno apuesta ahora a capitalizar el envión político y cerrar apoyos directamente en el recinto. La intención es que el Presupuesto avance en simultáneo con los otros dos proyectos económicos, considerados pilares del discurso libertario. La propuesta de inocencia fiscal introduce un cambio de enfoque en la persecución de la evasión, mientras que la prohibición del déficit contempla incluso sanciones penales para quienes incumplan el equilibrio fiscal.
La tarea de negociación quedó en manos del jefe del bloque oficialista, Gabriel Bornoroni, quien mantuvo reuniones con todos los espacios parlamentarios para asegurar los votos. El presidente de la Cámara, Martín Menem, optó por delegar esa función para concentrarse en la conducción del cuerpo y en la estrategia general de las sesiones extraordinarias.
En paralelo, el Gobierno busca avanzar con el resto de la agenda legislativa, que incluye la reforma laboral y modificaciones a la Ley de Glaciares. Para ello, se prevé la constitución de nuevas comisiones, como Asuntos Constitucionales y Legislación Penal, además de Trabajo y Recursos Naturales, cuyas presidencias aún no están definidas.
En el Senado, el oficialismo también intenta acelerar los tiempos. Patricia Bullrich, flamante jefa del bloque de La Libertad Avanza en la Cámara alta, impulsa el inicio del debate por la reforma laboral y aspira a obtener dictamen antes de fin de año. La idea es que el plenario de comisiones comience esta semana y deje el proyecto listo para llegar al recinto entre el 27 y el 29 de diciembre.
El camino, sin embargo, aparece cargado de obstáculos. Las comisiones aún no están formalmente conformadas y ya se anticipa un amplio pedido de audiencias con especialistas y sectores involucrados. Además, la extensión del proyecto y la diversidad de temas incluidos recuerdan al extenso debate que demandó la Ley Bases, incluso entre bloques que coinciden en la necesidad de actualizar la legislación laboral.
Con un calendario ajustado y negociaciones abiertas, el oficialismo afronta una semana clave para medir hasta dónde llega su capacidad de imponer ritmo y agenda en el Congreso, en un escenario político todavía fragmentado y de apoyos condicionados.
Fuente: Misiones Online



