La revelación de créditos hipotecarios de hasta 475 millones de pesos que el Banco Nación otorgó a miembros del equipo económico del Gobierno nacional y legisladores de La Libertad Avanza desató la indignación de las familias endeudadas. Los damnificados afectados contrastaron estos beneficios exclusivos con la crisis de las hipotecas UVA, cuyo valor escaló un 13.000% y dejó a miles de hogares al borde del desalojo ante la falta de respuesta gubernamental.
El Colectivo de Hipotecados UVA Autoconvocados repudió el otorgamiento de préstamos millonarios del Banco Nación a legisladores y miembros del Gobierno nacional. Denunciaron un doble discurso, ya que el oficialismo bloquea soluciones para sus deudas mientras funcionarios acceden a financiamientos de hasta $475 millones.
Mediante un comunicado oficial, el grupo de familias afectadas contrastó la facilidad de estos trámites para el poder político con la falta de soluciones reales para aquellos que todavía cargan con deudas indexadas.
El colectivo manifestó su “más enérgico repudio ante la reciente revelación de créditos hipotecarios millonarios”. Además, cuestionó la postura del presidente Javier Milei, quien sostuvo que las familias “deben hacerse cargo” de sus decisiones. Para los deudores, esta situación expone un doble discurso que genera indignación.
Según el comunicado, figuras clave de La Libertad Avanza, que incluyen a integrantes del equipo económico de Luis Caputo, directores de organismos públicos y diputados nacionales, utilizaron la banca pública para acceder a préstamos. Los montos, según precisaron, ascienden hasta los 475 millones de pesos, una cifra que equivale a unos 350.000 dólares.
La realidad de los deudores
Por otra parte, el documento describió la realidad de miles de familias que tomaron créditos UVA como asfixiante. El documento detalló que el valor de la UVA aumentó un 13.000% desde su creación, lo que llevó a que las cuotas y el capital adeudado crezcan de forma exponencial hasta volverse impagables.
El grupo de autoconvocados también criticó la falta de respuestas del Gobierno nacional, al que acusaron de bloquear sistemáticamente cualquier solución legislativa o alivio financiero para los deudores. En ese sentido, plantearon que resulta sospechoso que funcionarios con sueldos públicos accedan a montos tan elevados, cuando un trabajador promedio es rechazado por el sistema por no cumplir la relación cuota-ingreso.
El colectivo consideró que la situación representa una afrenta directa para quienes enfrentan la posibilidad de perder su vivienda. “Es una burla para las miles de familias hipotecadas UVA que estamos al borde del desalojo escuchar que no hay plata para soluciones, mientras ellos se reparten millones de la banca publica”, se puede leer en el texto.
Frente a este escenario, los Hipotecados UVA exigieron dos puntos concretos:
1. Una investigación profunda sobre las condiciones de otorgamiento de estos créditos «VIP».
2. Una solución definitiva para las familias hipotecadas, que ponga fin a la usura para poder pagar hipotecas justas.
El comunicado del colectivo cerró con una afirmación contundente: “La vivienda es un derecho, no un negocio para los funcionarios de turno”. De este modo, reafirmaron que su lucha se centra en poder pagar deudas que sean previsibles y sostenibles en el tiempo.



