Nos podemos imaginar mientras caminamos por un solitario y frondoso bosque, un poco ensimismados y pensativos, hasta que nos topamos con una de estas estatuas que emergen de manera casi visceral de las entrañas de la naturaleza. Impactantes y bellas a la vez.
El artista japonés Nagato Iwasaki es un escultor japonés que realiza la técnica de “Driftwood” sobre la madera y así logra realizar unas figuras singulares y dotadas de gran expresividad. Una reflexión sobre el círculo que se cierra entre el hombre y la naturaleza.





