Las crisis internas de La Libertad Avanza y del PRO reducen las alternativas del Ejecutivo. Todas las miradas están puestas sobre quién pagará el costo político de negarle una recomposición a los jubilados.
Javier Milei confirmó que vetará la reforma jubilatoria aprobada por el Congreso y la oposición se prepara para juntar dos tercios de los votos en cada Cámara para rechazarlo en el recinto y obligar al oficialismo a avanzar con su reglamentación. Para evitarlo, las opciones del Presidente se reducen a una sola opción: negociar.
Las crisis internas que estallaron en La Libertad Avanza y en el PRO -su socio político-, dejaron al Presidente con tres derrotas parlamentarias consecutivas y poco margen de maniobra.
Aunque el Presidente está convencido que cada vez que pierde una batalla en el Congreso, su figura política se fortalece, tampoco está dispuesto a poner en riesgo el equilibrio fiscal.
Descartada de plano la posibilidad de ceder en el déficit cero, todo se circunscribe a lo que puedan conseguir sus mejores negociadores -liderados por el jefe de Gabinete, Guillermo Francos– con los gobernadores dialoguistas y con los diputados y senadores del PRO y de fuerzas provinciales que votaron a favor de la reforma.
La oposición ratifica que tiene el número para rechazar el veto
El jefe del bloque peronista en el Senado, José Mayans, confirmó a TN que en caso de veto presidencial, la oposición insistirá con el proyecto de reforma jubilatoria en el Congreso y proyectó que contará con los votos necesarios para rechazarlo en la Cámara alta. Este domingo se manifestó en igual sentido el presidente del bloque de diputados de Encuentro Federal, Miguel Ángel Pichetto.
“Es casi seguro que el Congreso reafirme lo que votó y llegue a los dos tercios. Hay que recordar que en las votaciones se estuvo cerca de ese número. Veremos cómo evoluciona”, dijo en declaraciones a Radio Rivadavia.
Pichetto también apuntó contra las críticas del Presidente. “El agravio forma parte de una forma de hacer política que tiene Milei de identificar a los otros como los enemigos del pueblo. Es muy importante para él siempre tratar de consolidar la imagen propia y poner a los otros como los malos”, afirmó.
El voto de los senadores del PRO fue clave para conseguir el quórum, pero para rechazar el veto, la oposición necesita en ambas cámara dos tercios de los presentes y confía en que los legisladores que responden a fuerzas provinciales les darían el número necesario para lograrlo.
Fuente: TN



