La medicina se elabora en el laboratorio de la Universidad Nacional de Córdoba que a través de un convenio le retorna parte de la producción a la provincia de Misiones.
Pocas acciones muestran tanto desinterés como la donación de órganos, sangre o tejidos en favor de otro ser humano. El diccionario define al altruismo como la diligencia en procurar el bien ajeno aun a costa del propio.
En plena pandemia de Covid-19 eso quedó demostrado cuando decenas de personas se acercaban al Banco de Sangre de Misiones para donar plasma, la parte líquida de la sangre en la que están suspendidos los glóbulos rojos, los leucocitos y las plaquetas, que en ese entonces se usaba para tratar a los enfermos de coronavirus internados.

Con una situación sanitaria completamente distinta hoy el banco busca fortalecer la cantidad de donantes mensuales de sangre, que promedian las mil personas, y por otro lado consolidar el Programa de Plasma de Donante Seriado a través del cual la provincia tiene un convenio con la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), institución educativa y científica que tiene el único laboratorio en Latinoamérica para producir medicamentos a partir de plasma.
Como contribución, la tierra colorada recibe gratuitamente parte de esa producción de remedios para enfermedades como hipovolemia, hiperbilirrubinemia neonatal, nefrosis aguda, pancreatitis, pacientes con hemofilia A, Hepatitis A, Sarampión y Rubéola en la embarazada, pacientes inmunodeprimidos y más.
“La Universidad Nacional de Córdoba tiene una planta de hemoderivados donde a partir del plasma se producen medicamentos. Cuando uno dona sangre, hay varias maneras para hacerlo, pero una de las más habituales es donar sangre entera que en el proceso de producción se separa por hemocomponente. Cada uno tiene su indicación médica para los diferentes tratamientos y dependiendo del requerimiento o la patología del paciente. Pero en líneas generales el plasma tiene indicaciones precisas. Entonces se transfunde poco y el resto de la producción que nos queda a nosotros lo envíamos para la planta de hemoderivados”, contó a El Territorio Joaquín Suárez Romanazzi, director del Banco de Sangre de Misiones.
Si bien el convenio entre Misiones y Córdoba data del 2008, tomó impulso en el último año.
“Con la pandemia de coronavirus empezamos a hacer el plasma de convaleciente con aféresis, pero ya veníamos haciendo plasma de donante con estas máquinas que tienen la capacidad de seleccionar el hemocomponente que queremos sacar y el resto se reinfunde al donante”, explicó Suárez Romanazzi.
La máquina de aféresis procesa la sangre in situ, separa el plasma, que es la parte líquida de la sangre, y el resto se le devuelve al donante. “Esto se hacía con el plasma de convaleciente en pandemia, pero establecimos un programa en noviembre del año pasado donde transformamos a los donantes de plasma de convaleciente en donantes seriados de plasma y fuimos insertando nuevos donantes a este sistema donde la gente voluntariamente se anota para donar. Es un proceso que dura 40 minutos”, comentó y agregó que no duele ni tiene efectos adversos.
“Cuando uno dona sangre también dona plasma, pero a partir de este sistema con la máquina, de aféresis tenemos un plasma de mejor calidad y mayor volumen y en base a eso es la cantidad de medicamentos que puede hacer la industria de hemoderivados en Córdoba”, sostuvo.
En auge
El Programa de Plasma de Donante Seriado viene en auge y con un crecimiento exponencial de interesados, según calificó el director del Banco de Sangre. En ese sentido, explicó que se pasó de ocho donantes en noviembre pasado a 50 actualmente. Además de la sede en Posadas, sobre avenida Cabred casi López Torres en el Parque de la Salud, las colectas también se hacen en Oberá, donde hay una de estas máquinas y ya cuentan con ocho donantes.
En la provincia el plasma se usa principalmente como tratamiento en pacientes quemados o en grandes hemorragias. Pero ese plasma representa al 10 o 20% de las reservas, el resto se envía a Córdoba. “Eso se le explica al donante y accede a esto”, indicó.
“A través del convenio con la universidad ellos nos dan un retorno de medicamentos que pueden ser albúmina, gammaglobulina o factor VIII. En algunos casos son medicamentos extremadamente caros o difíciles de conseguir”, detalló sobre cómo es el ida y vuelta con el Laboratorio de Hemoderivados cordobés, una institución pública, sin fines de lucro, productora de medicamentos y derivados de tejidos humanos esenciales para la salud.
El laboratorio cordobés data de 1964 y fue impulsado por el presidente Arturo Illia para permitir el acceso de la población a medicamentos destinados al tratamiento de enfermedades críticas. Para la construcción de la planta el mandatario donó parte de los fondos reservados de la Presidencia, y definió que estuviese bajo la órbita de la UNC para protegerlo de los poderosos intereses que reinaban en la época.
Como dato destacado, Misiones es una de las pocas provincias del país que dona su plasma para esta producción y además cuenta con la tecnología necesaria, como las máquinas de aféresis.
“El misionero es muy solidario para donar. Fuimos una de las pocas provincias que en la pandemia de Covid-19 se mantuvo con un stock aceptable de sangre para todas las actividades que en ese momento se permitían realizar”, indicó al respecto Suárez Romanazzi y siguió: “Pero siempre necesitamos que la gente done, este es un trabajo constante y siempre procuramos por la sangre porque las patologías no descansan, la sangre tiene que esperar al paciente y no el paciente a la sangre”.
Resaltó que la tierra colorada sea del grupo de jurisdicciones que dona su plasma. “Subimos la vara de nuestro Banco de Sangre a nivel nacional. Esto no se hace en todas las provincias y tenemos recurso humano capacitado para el trabajo”, finalizó.
El único productor en Argentina
Los medicamentos hemoderivados tratan complejas enfermedades que pueden afectar de manera grave la salud de las personas. Son imprescindibles para el tratamiento de numerosas enfermedades, sin embargo son escasos a nivel mundial ya que la materia prima esencial para su elaboración es el plasma, el componente líquido de la sangre.
Los Bancos de Sangre envían el plasma excedente al laboratorio y reciben en concepto de retribución por el costo de obtención del mismo, medicamentos hemoderivados, insumos y equipamientos.
Este laboratorio cordobés es una institución sin fines de lucro y el único productor de medicamentos hemoderivados de Argentina.
Fuente: El Territorio



