Cuando una fuerza política gana las elecciones, debe cubrir una cantidad enorme de cargos que, por cambio de gobierno, deben ser sustituidos.
Los más visibles son los ministros, que por razones obvias, dependen del presidente y de su orientación ideológica. Los ministerios clave en un gobierno suelen ser ocupados por gente con carrera o mucho conocimiento y estudios sobre el tema, como el caso del ministro de economía, que por lógica debe ser un economista, o similar. En salud, pasa lo mismo. Gente que entienda del palo. Pero últimamente surgieron otros ministerios más bien testimoniales, como el Ministerio de Mujeres, Géneros y Diversidad, y guste o no, Elizabeth Gómez Alcorta cumple hoy el rol de ministra luego de una larga lucha en temas como igualdad de género, violencia de género, etc, que la colocaron en 2019 como la persona indicada para ese cargo.
Pero luego está el ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible. Quien debiera ocupar ese lugar, se entiende, debería ser un ambientalista, o alguien que entienda del tema. Pero no, hoy el ministro es Juan Cabandié, un político de mucha militancia, pero que, sólo con algún asesor relacionado al tema detrás, podría hilar algún discurso mediocre. Porque de medioambiente tiene casi nulo conocimiento. Claro, en el reparto, dentro de la alianza gobernante, alguien de su espacio político debía sumar un ministerio, y lo sumó.
En ese momento nadie, pero nadie se imagino que Corrientes iba a incendiarse y se iba a necesitar un ministro de medioambiente que sepa gestionar una crisis ambiental. Tampoco nadie se imagino que se iba a venir la pandemia, pero para bien o mal, había un médico muy preparado en ese ministerio.
Pero cuando hablamos de gestionar una crisis ambiental hablamos de 2 factores, saber de medioambiente, y saber de gestión. Si no se sabe de uno, se podría llegar a saber de lo otro.
Solo los más necios pueden defender la gestión del ministro de medioambiente, que no asumió la responsabilidad cuando debió hacerlo, y no se puso el equipo al hombro porque tampoco está entre sus capacidades el liderazgo.
Hoy, dicen las fuentes de Balcarce 50, Cabandié tiene los días contados, no porque no supo de medioambiente, sino porque no supo ni sabe de gestión. Pero Corrientes ya tiene el 10% de su territorio quemado.
Hoy es tarde el cambio. Y éste es el resultado de repartir carteras en un gobierno (éste y los otros) para cubrir espacios de poder sin pensar en los problemas que debe enfrentar cada ministro. Y que cada espacio, más en nuestra Argentina, puede ser un foco de incendio que haya que apagar, tal como sucede con la designación de Juan Cabandié.
- Luis Galeano



