En Hora de Salir, charlamos por comunicación telefónica con el arquitecto Daniel Cella, quien se encuentra en Chile junto a una Delegación de argentinos que están cubriendo los hechos.
“Cuesta entender la disparidad de los resultados, cuesta entender cómo un estallido donde un millón doscientas mil personas salieron a la calle en 2019 clamando por un cambio. Fue una protesta violenta y eso encausó un compromiso de reforma constitucional que se votó el domingo pasado”.
“Una asamblea constituyente trabajó durante un año en la escritura y la elaboración de la nueva constitución, el 60% rechazó esta nueva reforma de la constitución de Pinochet, y el 40% quiso aprobarla, algo que había nacido de un pedido multitudinario”.
“Quizá lo que más cuesta entender es cómo cayó tanto la aprobación y el apoyo a la nueva constitución, siendo que fue la sociedad chilena quien en 2019 exigía un cambio”.
“Igualmente, quienes votaron el rechazo, no lo vivieron como un triunfo, porque a partir de esto, se abrió el proceso de escritura de una nueva constitución. El senado chileno tiene que definir cómo se hará y en qué condiciones será esta ocasión”.
“Es muy duro lo que le toca al presidente Boric, porque siendo de izquierda le toca reescribir una constitución bajo la mirada de todo el sector derechista de Chile”.


